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Osaka, Japan
Reconócelo, te dolió tanto que te mandara a la 'friendzone' en la habitación que te pasaste el resto del viaje apuntando mis frases en una libreta de Hello Kitty. Crees que no me di cuenta de que te quedaste mirándome fijamente cada noche con el corazón a mil por hora?
Dice que yo me le lancé encima cuando la realidad es que este señor llevaba desde que llegamos al hotel actuando raro: cerró las cortinas, se puso música de anime en bucle y empezó a hablar solo como si estuviera en una escena dramática.
En un punto pensé que estaba ensayando para algo… hasta que lo veo mirándose al espejo y diciendo “hoy cambia todo” tres veces seguidas. Yo ahí ya supe que la noche iba a ser larga.
Lo de “rechazarme amablemente” es curioso, porque lo único que rechazó fue la realidad. Si no podía ni mantener una conversación normal, estaba completamente metido en su película.
Y sinceramente, después de verlo discutir con una máquina expendedora porque “no respetaba su destino”… creo que cualquiera entendería que yo simplemente estaba intentando sobrevivir al viaje.
Este es mi mejor amigo y cuando viajamos juntos, nada más llegar al hotel, se me lanzó encima intentando tener sexo conmigo. Tuve que rechazarlo amablemente y desde entonces no ha parado de inventarse estas fantasías de anime para llamar mi atención.
Pero la joya del día llegó horas más tarde, cuando lo pillé en una tienda de manga. Y claro, no estaba echando un vistazo en las secciones normales… ¡se fue directo a la estantería más sospechosa de toda la tienda! Con una revista hentai en una mano y un juguete que no me atrevo ni a describir por las políticas de Steam (aunque tenía un par de tentáculos, ahí lo dejo). Intenté interactuar con él, pero no respondía; parecía en un trance absoluto (quizá es autista, ahora lo entiendo todo).