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Buenos Aires, Argentina
Yo, personal de seguridad en un burdel cerca de Florianópolis (legal o no, asunto de la ley), estaba ejerciendo mi labor como de costumbre cuando, de repente, él entró. Pidió a las más jóvenes disponibles por más de 5 horas. Grave error tragarme sus patrañas: entró allí y nunca salió. Las mujeres dicen que no fue malo con ellas, pero al no querer pagar, ¡se escapó por una pequeña ventana! Era tan estrecha que se le salió la ropa al intentar pasar, ¡dejando hasta sus calzones dentro!
Luego de eso, en todo Florianópolis se habla del "c0j0n desnudo" por las calles. ¡No confíen en este tipo!